La implantación de la LOPD: Lo que necesitas saber.

La Ley Orgánica de Protección de Datos tiene por objeto garantizar y proteger los derechos de las personas en lo que concierne al tratamiento de los datos personales. Por ello, por tratar datos personales deben cumplirse con las previsiones y principios de la Ley.

Si además los datos se incorporan a ficheros en la legislación española debe cumplirse con el deber de inscripción de los ficheros ante el Registro General de Protección de datos de la Agencia Española de Protección de Datos. Si se trata de una administración distinta de la Administración General del Estado, con sede en el País Vasco o Cataluña la inscripción se realizará en el Registro de las autoridades autonómicas de protección de datos.

El consentimiento constituye el principal elemento de legitimación que permite a los responsables de un fichero o tratamiento tratar datos de carácter personal. Sólo en los casos en los que la Ley o una norma comunitaria de aplicación directa, exima del mismo pueden tratarse datos sin consentimiento.

El consentimiento debe ser previo, libre, específico e informado. Por ello, es esencial informar siempre que se recaban datos personales. La información previa no sólo es relevante para conocer para que tipo de tratamiento se consiente sino también quién va a tratar los datos, a quién se comunicarán o ante quién ejercer los derechos de acceso, rectificación, cancelación u oposición al tratamiento.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que respecto de determinadas tipologías de datos relativos a la ideología, la afiliación sindical, la religión o creencias, la salud, el origen racial o la vida sexual, el consentimiento de prestarse de modo expreso y en determinados casos además escrito.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *